La entrada en vigencia en diciembre 2009 de la ley N°20.393 sobre responsabilidad Penal de las Empresas, marcó un antes y un después en cuanto a los mecanismos de control interno de las compañías para impedir la comisión del cohecho, lavado de activos y otras acciones delictuales que involucren a sus trabajadores.

Por la importancia de esta ley, las empresas debieran asegurarse de que ésta no sea letra muerta, esto significa que deben realizar esfuerzos sistemáticos para dar a conocer su marco legal, promoviendo la capacitación de sus trabajadores para que éstos hagan suyo un accionar correcto en toda la gestión corporativa.

Los compromisos que se toman respecto de las normas de cumplimiento requieren de rigurosidad en su aplicación y, junto a ello, el desarrollo de mecanismos de control para permitir su monitoreo y medición. El presente análisis se refiere a la efectividad de las capacitaciones, las cuales son necesarias para que los miembros de una organización no solo estén informados, sino que además entiendan los alcances de la Ley de Responsabilidad Penal de las Empresas.

Metodología

BH Compliance hizo un estudio sobre un universo de 88 empresas supervisadas, para evaluar si efectivamente se encuentran realizando capacitaciones, como, asimismo, comprobar la suficiencia del contenido impartido.

La metodología aplicada a través de pruebas de cumplimiento, evalúa los registros de asistencia a las capacitaciones y revisa los contenidos de los cursos, pidiendo el material usado, como por ejemplo, las presentaciones en las capacitaciones presenciales, material e-learning, medios de difusión, entre otros.

Luego de esto, se verifica la comprensión del contenido impartido a través de un test de conocimientos online. El instrumento evaluativo contempla materias básicas sobre la Ley N°20.393 y el Modelo de Prevención de Delitos (MPD) adoptado por la empresa. Cabe mencionar que la evaluación no hace distinción entre los empleados, es decir que tanto los gerentes o ejecutivos Principales como el resto de los trabajadores, son evaluados de la misma forma y en las mismas condiciones.

Resultados

El estudio revela que las compañías sí están preocupadas de los temas de compliance y, por lo tanto, se encuentran realizando capacitaciones en las materias referidas a la Ley N°20.393 y el MPD adoptado por la empresa.

En segundo lugar, las capacitaciones mostraron ser efectivas en un 66% de las empresas evaluadas, lo que quiere decir que sus trabajadores tienen nociones sobre los delitos de la Ley N°20.393, como también que conocen a su Encargado de Prevención de Delitos y manejan los canales para denunciar la comisión de estas conductas, entre otras materias.

Aunque el porcentaje alcanzado es positivo, aún falta por avanzar y profundizar en los conocimientos entregados en materia de delitos, como en la conciencia que tienen los trabajadores sobre lo que infringe la ley o no. Por ello, se debe seguir haciendo esfuerzos en fomentar estas materias como parte de la cultura de la gestión empresarial.

Recomendaciones

  1. Cuando se realicen capacitaciones, siempre debe ponerse en perspectiva el tamaño, complejidad y giro de la compañía, para determinar el formato que se utilizará para trasmitir el conocimiento. Se debe buscar la mejor manera de aterrizar el contenido, diferenciando las distintas áreas de la compañía según el nivel de riesgo al que están expuestas.
  2. Las empresas deben contar con un Plan de Capacitación que determine la frecuencia con la cual se va a capacitar, junto con mecanismos de monitoreo que permitan dar cuenta qué materias deben reforzarse. Normalmente cuando no se ha capacitado en los últimos 12 meses, los trabajadores no responden adecuadamente el test.
  3. Es muy importante que las capacitaciones se complementen con la entrega de material de difusión constante (mails informativos, murales, folletos, etc.) que permitan mantener vigente el conocimiento.

Si bien es comprensible que estas materias no sean entendidas como parte del “core” o giro operacional de la compañía, es importante que desde las más altas esferas o gerencias se mantenga un esfuerzo constante por mantener informados y conscientes a los trabajadores, ya que solo así se podrá generar una verdadera cultura de compliance dentro de la empresa, evitando la comisión de delitos en su quehacer cotidiano.